Compartir el valor de la empresa no obliga a compartir la junta. Se puede hacer de varias maneras.
Planes de stock options, phantom shares y participación en el capital para startups y empresas familiares de Bizkaia que compiten por ingenieros y directivos.
Cuando se habla de stock options se piensa en una startup que algún día venderá la empresa y repartirá el premio entre los primeros empleados. En Bizkaia ese caso existe, pero hay otro igual de frecuente: una empresa industrial familiar, rentable, que no piensa venderse y que ve cómo sus mejores técnicos reciben ofertas de grupos más grandes. Los fundadores quieren que esas personas se sientan parte del proyecto, pero no quieren abrir el capital ni sentar a nadie más en la junta.
Para cada uno de esos casos hay una herramienta distinta. Si buscas abogados para stock options o para phantom shares, lo primero que hacemos es entender cuál de las dos situaciones es la tuya, porque el plan correcto para una startup puede ser un problema en una empresa familiar, y al revés. Trabajamos solo en Derecho Mercantil, desde Madrid y a distancia con empresas de Bilbao y de toda la provincia.
La participación de las personas trabajadoras en la empresa tiene en el País Vasco una tradición que no existe con la misma fuerza en otras comunidades, y sigue presente en la política pública. En septiembre de 2026, el Gobierno Vasco aprobó ayudas para diseñar herramientas que mejoren la participación de las personas trabajadoras en la gestión y en los órganos de las empresas, y para impulsar planes de participación en pymes que no son de economía social.
Esas ayudas no sustituyen a un plan de incentivos bien redactado, pero muestran que en Bizkaia la conversación sobre compartir el valor de la empresa con el equipo no es exótica. Muchas empresas que nos consultan ya la han empezado internamente y necesitan convertirla en documentos que funcionen.
Cada una tiene efectos distintos en el control, en la documentación y en lo que ocurre cuando alguien se va.
Derecho a adquirir participaciones en el futuro a un valor fijado hoy, si se cumplen ciertas condiciones. El beneficiario solo se convierte en socio si ejerce la opción.
Derecho a cobrar una cantidad ligada al valor de la empresa o a su revalorización, normalmente cuando se vende o en fechas pactadas. No hay participaciones, ni voto, ni entrada en el capital.
El beneficiario recibe participaciones desde el inicio, a menudo sujetas a vesting y a recompra si se va. Es la más sencilla de explicar y la que más compromete el control.
Casi todas las pymes y startups de Bizkaia son sociedades limitadas, y la Ley de Sociedades de Capital no pone las cosas fáciles para las stock options en esta forma social. Una limitada no puede comprar sus propias participaciones para entregarlas luego a su equipo, porque los casos en que se le permite tener autocartera están tasados y no incluyen ese (artículo 140). Además, la transmisión de participaciones tiene que constar en documento público (artículo 106) y suele estar sujeta a restricciones estatutarias.
Eso deja dos caminos. El primero, que sean los socios actuales quienes concedan la opción sobre participaciones suyas, con un pacto que lo regule. El segundo, que cuando se ejerza la opción la sociedad amplíe capital y emita participaciones nuevas para los beneficiarios, lo que exige suprimir el derecho de preferencia del resto de socios con un informe de los administradores y dos tercios de los votos (artículos 199 y 308).
Ninguno de los dos es imposible, pero ambos necesitan preparar la sociedad: estatutos que permitan la entrada de los beneficiarios, una cláusula en el pacto de socios que la acepte y, a menudo, un acuerdo de junta previo. Lo contamos en estatutos sociales en Bilbao y en ampliaciones de capital en Bilbao.
Para la empresa familiar vizcaína que quiere retener a sus técnicos sin abrir el capital, las phantom shares suelen ser la mejor respuesta. Son un contrato entre la sociedad y el beneficiario por el que este cobra una cantidad calculada como si tuviera un número de participaciones, cuando ocurre lo que se haya pactado: la venta de la empresa, el paso de un número de años o la salida del fundador.
Lo delicado es la fórmula. Si la empresa no se vende, ¿qué valor se usa? Las cuentas, un múltiplo del resultado de explotación, una valoración independiente cada cierto tiempo. Esa elección decide si el plan motiva o genera discusiones cada año. También hay que prever qué pasa con los derechos de quien se va, si se pierden o se conservan en parte, y si la empresa puede modificar el plan.
Como el pago lo recibe una persona que trabaja en la empresa, tiene consecuencias en su relación con ella y en su tributación ante la Hacienda Foral de Bizkaia. Esas dos partes las revisan los especialistas que corresponda; nosotros redactamos el plan y lo coordinamos con ellos para que todo encaje.
En una startup el plan de incentivos casi nunca se diseña en el vacío. Llega un inversor, propone una valoración y, en la misma hoja de términos, pide que se reserve una bolsa de participaciones para el equipo, el llamado pool. La pregunta clave no es su tamaño, sino quién lo paga: si la bolsa se calcula antes de la entrada del inversor, la dilución la soportan solo los fundadores; si se calcula después, se reparte también con él.
Esa diferencia, que en la hoja de términos ocupa una línea, puede suponer varios puntos del capital de los fundadores. La revisamos con números antes de que firmes nada, junto con el resto de la operación que contamos en abogado para startups en Bilbao.
Hay otro detalle que se olvida a menudo. Cuando un beneficiario ejerce su opción y se convierte en socio, tiene que adherirse al pacto de socios. Si no lo hace, no le vinculan las cláusulas de arrastre o de salida, y en una venta futura puede convertirse en el socio que bloquea la operación. Por eso el plan debe exigir esa adhesión como condición para ejercer, y el pacto debe estar preparado para recibir a socios pequeños sin rehacerlo cada vez. Lo explicamos en pacto de socios en Bilbao.
Sea con opciones, con phantom shares o con participaciones, estas son las piezas que no pueden faltar.
Criterios para elegir beneficiarios y para incorporar a otros más adelante sin rehacer el plan.
Cuándo se consolidan los derechos: un periodo inicial sin consolidación y después una consolidación progresiva.
Qué conserva quien se va por causas ajenas a él y qué pierde quien se va a la competencia o incumple.
La venta, la entrada de un inversor o una fecha concreta. Sin evento claro, el plan no se cobra nunca.
Cómo se calcula el valor de referencia y quién lo decide si hay desacuerdo.
Compromisos razonables mientras el beneficiario forma parte del plan y después.
Qué quieres conseguir, a quién, con qué porcentaje máximo del valor y qué no estás dispuesto a ceder.
Reglamento del plan, carta de concesión individual y, si hace falta, cambios en estatutos y pacto de socios.
Revisión con tu asesor y con el especialista en relaciones con la plantilla, y explicación del plan a los beneficiarios en un lenguaje que se entienda.
Si la empresa prevé una venta o una ronda y te importa que el equipo sea socio, stock options. Si no quieres socios nuevos o la empresa no se va a vender, phantom shares. Hay planes que combinan las dos.
Con phantom shares, nunca. Con stock options, solo cuando ejerzan y se conviertan en socios. Con participaciones directas, desde el primer día, salvo que se usen participaciones sin voto, que la ley permite dentro de ciertos límites.
Depende de lo que diga el plan. Lo habitual es que la venta acelere la consolidación y que los beneficiarios cobren o vendan junto con los socios. Si no está previsto, el comprador lo tendrá que negociar.
No. En Bizkaia depende de la normativa foral y lo revisa tu asesor. Nosotros redactamos el plan y le pasamos la estructura para que la valore antes de firmar.
Depende de lo que diga su reglamento. Lo razonable es que la empresa pueda ajustarlo para nuevas concesiones, pero no quitar derechos ya consolidados sin el acuerdo del beneficiario. Si no se escribe, cualquier cambio será discutible.

Me dedico solo al Derecho Mercantil y diseño planes de incentivos para startups y empresas familiares de toda España. Con equipos de Bizkaia trabajo por videollamada, y voy si hay que presentar el plan en persona.
Un plan de incentivos que el equipo no entiende no retiene a nadie. Por eso lo explico yo misma, con ejemplos y números.
Colegiada ICAM 138229.
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