El departamento jurídico externo de tu negocio, especializado en Derecho Mercantil.
Toda empresa toma decisiones legales cada semana: un contrato que firmar, un socio que entra, un cliente que no paga, un dato que proteger. Tener a quién preguntar antes de decidir evita que cualquiera de ellas se convierta en un problema caro. Te acompañamos en toda la vida jurídica de tu empresa, sin necesidad de un abogado en plantilla.
Asesoramos a pymes, startups y emprendedores en todo el Derecho Mercantil: del día a día de los contratos a las operaciones que marcan el rumbo de la empresa. Trabajamos como tu departamento jurídico externo: un especialista a mano cuando lo necesitas, con visión de negocio.
Un abogado de empresa se ocupa de la vida jurídica de tu negocio, de principio a fin. Desde la constitución de la sociedad y los contratos mercantiles del día a día, hasta el pacto de socios, el cumplimiento en protección de datos, la reclamación de impagos o una operación de compraventa. En vez de tener un abogado en plantilla, cuentas con un despacho especializado al que recurrir cuando surge la duda o la operación.
La diferencia con un abogado generalista está en el foco: trabajamos solo Derecho Mercantil, así que conocemos el terreno en el que se mueve tu empresa y anticipamos los riesgos antes de que aparezcan.
Estos son los frentes que cubrimos como tu departamento jurídico externo.
Crear la sociedad, ampliaciones de capital y la vida societaria de la empresa.
Redacción, revisión y negociación de los contratos del día a día.
Pacto de socios, entrada y salida de socios y resolución de conflictos societarios.
Cumplimiento del RGPD adaptado a tu actividad y a tus tratamientos reales.
Acompañamiento en la compra, venta o entrada de inversores.
Las empresas no tienen problemas legales: tienen decisiones legales que tomar cada semana.
Un contrato que firmar, un socio que entra, un cliente que no paga, un dato que proteger.
Estar bien acompañado es lo que evita que cualquiera de ellas acabe en el juzgado.
No hace falta esperar a tener un problema para llamar a un abogado. La mayoría de los conflictos de una empresa se evitan antes: revisando el contrato antes de firmarlo, dejando claro el pacto de socios antes de discutir, protegiendo la marca antes de que otro la use. Por eso trabajamos como tu departamento jurídico externo: una relación continua en la que conocemos tu empresa y estamos disponibles cuando surge la decisión, no solo cuando ya hay un problema. Adaptamos el acompañamiento al momento de cada negocio, de la fase inicial al crecimiento.
Cuando vas a firmar un contrato importante y quieres saber a qué te obliga. Cuando entra o sale un socio. Cuando lanzas un producto o una marca y quieres protegerla. Cuando un cliente no paga. Cuando manejas datos personales y tienes que cumplir el RGPD. Y cuando llega una operación grande, como una compraventa o una ronda. Si tu empresa toma decisiones con consecuencias jurídicas, y todas las toman, te conviene tener a quién preguntar.
Somos un despacho 100% especializado en Derecho Mercantil. No somos el abogado generalista que lleva un poco de todo: trabajamos el terreno concreto en el que se mueve tu empresa. Mercedes Batanero suma a su perfil jurídico una trayectoria en banca de inversión y compraventa de empresas, así que entiende los números, no solo el contrato. Y damos una visión objetiva y honesta: te decimos lo que necesitas oír, no lo que quieres oír. Trabajamos desde Madrid para empresas de toda España.
La diferencia entre tener abogado de empresa y llamar a uno cuando ya hay problema se ve en la factura y en el disgusto. Casi todo lo caro que le pasa a una empresa se podía haber evitado con una decisión pequeña a tiempo:
Un abogado de empresa no es un gasto que aparece cuando algo va mal. Es quien mira los contratos antes de firmarlos, avisa del riesgo antes de que se materialice y deja la casa ordenada para que, cuando llegue una oportunidad (un inversor, un comprador, un gran cliente), no se caiga por un papel. Cuesta menos prevenir diez problemas que resolver uno.
No toda empresa necesita asesoría continua desde el día uno. Pero hay señales claras de que ha llegado el momento:
Si te reconoces en dos o más, no significa que haya una urgencia hoy. Significa que estás acumulando riesgo silencioso, y que ordenarlo ahora, con calma, es mucho más barato que hacerlo cuando uno de esos frentes estalle.
Para que sepas qué esperar, y qué no, de este servicio:
Ser claro con esto desde el principio evita malentendidos: sabes exactamente en qué te va a ayudar y en qué conviene que busques a otro especialista.
Es el abogado que se ocupa de los asuntos jurídicos de un negocio: contratos, sociedad, socios, protección de datos y operaciones. Puede estar en plantilla (in-house) o ser un despacho externo al que la empresa recurre cuando lo necesita.
Redacta y revisa contratos, constituye y gestiona la sociedad, prepara el pacto de socios, protege la marca, vela por el cumplimiento normativo y acompaña en las operaciones. En el día a día, sobre todo previene: evita que una decisión mal tomada acabe en conflicto.
Si está en plantilla se le llama abogado in-house o asesor jurídico interno. Si es un despacho externo, se habla de abogado de empresa o departamento jurídico externo, que es como trabajamos nosotros.
Sí, y a menudo más: una pyme no suele tener departamento jurídico propio, y es ahí donde más decisiones se toman sin asesorar. Te damos ese respaldo sin el coste de tener un abogado en plantilla.
El foco. Trabajamos solo Derecho Mercantil, así que conocemos a fondo el terreno de tu empresa y anticipamos los riesgos propios de tu actividad.
Sí. Asesoramos a empresas y emprendedores de toda España desde Madrid.
No. La idea del departamento jurídico externo es justo esa: tienes el criterio y la disponibilidad de un abogado de empresa sin el coste de contratar a alguien fijo. Para la mayoría de pymes tener un abogado en nómina no tiene sentido, pero quedarse sin criterio jurídico tampoco.
Sí. Hay quien prefiere una relación continua y quien nos llama para un tema concreto (revisar un contrato, un conflicto, una operación). Las dos formas valen. Lo que no recomendamos es firmar cosas importantes sin que nadie las mire.
En que el mercantil ve venir los problemas propios de tu terreno (socios, contratos, estructura, inversión) porque es lo único que hace. El generalista cubre mucho campo, pero en temas de empresa el detalle es lo que te protege, y el detalle se conoce por especialización.

Soy Mercedes Batanero y dirijo Batanero Abogados. Conozco tu empresa, diseño la estrategia y me siento a negociar contigo. Hablas directamente con la abogada que lleva tu caso.
Soy especialista en Derecho Mercantil. No soy la abogada que dice a todo que sí para facturar más: te diré lo que necesitas escuchar, aunque a veces incomode.
Colegiada ICAM 138229.
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