Abogado de gestión societaria en Madrid

Que tu sociedad esté siempre en orden, sin que te ocupe la cabeza.

Montaste tu empresa, y desde entonces vive. Y como todo lo que vive, genera obligaciones que vuelven cada año: la junta que hay que convocar, las cuentas que hay que aprobar y depositar, los libros que hay que legalizar, el administrador cuyo cargo caduca. Cosas que no dan negocio, pero que, si las descuidas, dan sustos.

Las obligaciones societarias de tu empresa cada año

El problema es que casi nadie se acuerda hasta que es tarde. Estás a tope con clientes y con el día a día, y la papelería societaria se queda en un cajón. Hasta que un día quieres inscribir un cambio, pedir financiación o vender, y descubres que la hoja de tu sociedad en el Registro Mercantil de Madrid está cerrada porque no depositaste las cuentas. Eso es un freno justo cuando menos te conviene.

Ayudamos a emprendedores, startups, PYMES y empresa familiar de Madrid a llevar su sociedad al día: las juntas, los acuerdos, los libros, las cuentas y los nombramientos, hechos bien y a tiempo. Para que tu empresa esté en regla por dentro y tú puedas dedicarte a lo tuyo.

Una sociedad no es solo el negocio que se ve. Por debajo hay una vida formal que la ley te obliga a mantener, y que no se para porque tú estés ocupado.

Cada año tu sociedad tiene que celebrar su junta general ordinaria, aprobar las cuentas, depositarlas en el Registro Mercantil de Madrid y tener sus libros en regla. A eso se suma todo lo que va pasando: un administrador que cambia, un domicilio que se traslada, una participación que se transmite. Cada uno de esos movimientos tiene su trámite y su documento, y casi todos acaban pasando por el Registro Mercantil.

La gestión societaria, lo que también se llama secretaría societaria, es justo eso: ocuparse de toda esa vida formal de la sociedad para que esté siempre al día. No es la parte vistosa del negocio, lo sabemos. Pero es la que evita que un descuido de papeleo se convierta en un problema de verdad.

Y aquí lo que no está bien atado sale caro. Un acuerdo mal adoptado se puede impugnar. Unas cuentas sin depositar pueden cerrarte el registro. Un nombramiento que no se inscribe deja al administrador en un limbo frente a terceros. Cosas que, hechas a tiempo, son un trámite ordenado, y hechas a destiempo, son un disgusto.

Hablemos

Cuéntanos tu caso y lo vemos juntos

Tu junta general ordinaria, bien convocada y bien documentada

Cada ejercicio, tu sociedad tiene que reunir a sus socios en junta general ordinaria. Es la reunión anual donde se aprueban las cuentas del año y se decide qué se hace con el resultado.

Suena simple, y en una sociedad con un solo socio puede serlo. Pero en cuanto hay varios socios, la junta deja de ser un trámite y pasa a ser el momento en el que se toman decisiones que importan. Y para que esas decisiones sean válidas, la forma cuenta: cómo se convoca, con cuánta antelación, qué se incluye en el orden del día, qué mayorías hacen falta para cada acuerdo.

En la junta ordinaria se hacen, como mínimo, tres cosas: se aprueban las cuentas anuales del ejercicio, se decide la aplicación del resultado (si el beneficio se reparte como dividendo, se lleva a reservas o se compensan pérdidas) y se examina la gestión del órgano de administración.

Nos ocupamos de prepararla bien de principio a fin: la convocatoria en forma, el orden del día, la celebración y la redacción del acta. Porque un acuerdo bien tomado y bien documentado es un acuerdo que difícilmente se discute después. Y uno tomado de cualquier manera es una puerta abierta a una impugnación.

El depósito de cuentas y el cierre registral que conviene evitar

Esta es, probablemente, la obligación societaria que más sustos da, y la que más se descuida.

Una vez la junta aprueba las cuentas anuales, hay que depositarlas en el Registro Mercantil de Madrid. Formular las cuentas, aprobarlas y depositarlas es un circuito anual que toda sociedad tiene que recorrer. No es opcional, y no entiende de que hayas tenido un año complicado.

¿Qué pasa si no se depositan? Que el Registro Mercantil cierra la hoja de tu sociedad. En cristiano: la sociedad sigue existiendo y operando, pero el registro te echa el cierre y deja de inscribirte casi todo. Quieres nombrar un nuevo administrador, cambiar el domicilio, ampliar capital o inscribir un poder, y no puedes, porque tienes la hoja cerrada. Es un candado que se quita depositando las cuentas pendientes, pero mientras tanto te bloquea.

Y hay otra capa que conviene tener clara: descuidar las obligaciones de la sociedad puede tener consecuencias para el administrador, no solo para la empresa. El cargo no es solo un nombre en un papel, lleva deberes detrás. Por eso depositar a tiempo no es burocracia por la burocracia, es lo que mantiene tu sociedad operativa y tu posición como administrador protegida.

Lo que hacemos es llevarte el calendario: avisarte de cuándo toca, preparar las cuentas en el formato que pide el registro y depositarlas en plazo. Para que el cierre registral no te pille nunca por sorpresa.

Cómo trabajamos

Cómo trabajamos contigo

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Llamada inicial (15 minutos)

Nos cuentas cómo está tu sociedad de papeleo: cuentas, libros, actas, nombramientos. Te decimos qué hay al día y qué falta. Sin tecnicismos.

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Ponemos la sociedad al día

Convocamos juntas, redactamos actas, depositamos cuentas y legalizamos libros, y dejamos inscrito en el Registro Mercantil de Madrid lo que corresponda.

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Y la mantenemos al día

Te llevamos el calendario societario para que cada obligación se cumpla a tiempo y la sociedad no se te cierre por un olvido.

Las claves

A fondo: libros, nombramientos y operaciones de capital

Toda sociedad tiene que llevar unos libros obligatorios. No es papeleo voluntario ni cosa solo de las grandes empresas: es para todas, tenga la sociedad el tamaño que tenga.

Los dos básicos son el libro de actas, donde se recogen los acuerdos de las juntas y del órgano de administración, y el libro registro de socios (o de acciones, si es una sociedad anónima), que refleja quién es socio en cada momento y qué tiene cada uno. Son la memoria oficial de la sociedad: lo que se decidió y quién manda en ella.

Hoy estos libros se legalizan de forma telemática en el Registro Mercantil, dentro de los plazos que marca la normativa. Tenerlos al día tiene más importancia de la que parece: el día que entra un socio, que se vende parte de la empresa o que hay un conflicto, el libro registro de socios es la prueba de quién es quién. Si está incompleto o descuadrado, se complica justo cuando más necesitas claridad.

Nos encargamos de que tus libros estén bien llevados y legalizados a tiempo, sin que tengas que pelearte con el procedimiento telemático ni acordarte tú de las fechas.

La vida de una sociedad no es estática. Cambian las personas que la administran, cambia dónde tiene su sede, cambia a veces hasta a qué se dedica. Y cada uno de esos cambios hay que documentarlo e inscribirlo bien para que tenga efecto frente a terceros.

Estos son los movimientos que más manejamos en el día a día:

  • Nombramientos, ceses y reelección de administradores. Entra un administrador nuevo, se va otro, se renueva el cargo del que estaba. Todo eso se acuerda en junta, se eleva a público y se inscribe en el Registro Mercantil de Madrid. Mientras no se inscribe, el cambio no surte plenos efectos frente a quien trata con la sociedad.
  • Cambio de domicilio social. Trasladar la sede de la empresa, dentro de Madrid o fuera, tiene su trámite registral. No basta con mudarse de oficina.
  • Cambio de objeto social. Si la actividad de tu empresa evoluciona y empezáis a dedicaros a algo que los estatutos no contemplan, conviene actualizar el objeto social para que la realidad y el papel coincidan.
  • Cambio de denominación. Cambiar el nombre de la sociedad también pasa por estatutos y por registro.

Lo común a todos es que no son solo un acta: hay que redactar el acuerdo, otorgar la escritura cuando toca e inscribir el cambio. Hacerlo bien desde el principio te ahorra tener que rectificar después, que siempre cuesta más.

Hay decisiones que van más allá del día a día y tocan el corazón de la sociedad: su capital. Ampliar capital para dar entrada a un inversor, reducirlo, o reorganizar quién tiene qué parte.

Estas operaciones son gestión societaria también, pero de la que pesa, porque modifican los estatutos y la estructura de la propiedad. Una ampliación de capital mal articulada puede diluir a un socio sin que se diera cuenta, dejar mal redactada una prima de emisión o generar un conflicto entre quien entra y quien estaba. Y son, justamente, de las que más conviene preparar con criterio y no a la carrera.

Por su entidad, estas operaciones merecen su propio espacio. Las desarrollamos en detalle en nuestra página sobre ampliaciones de capital, pero forman parte del mismo trabajo: mantener tu sociedad ordenada y lista para crecer cuando llegue el momento.

El despacho

Por qué un despacho mercantil especializado en Madrid

Mucha gente lleva la gestión societaria de su empresa "como puede": un poco la gestoría, un poco uno mismo, un poco nadie. Y funciona mientras no pasa nada. El problema es que, cuando pasa, ya es tarde para hacerlo bien.

En Batanero Abogados nos dedicamos solo a Derecho Mercantil y Derecho Societario. No tratamos las juntas y los acuerdos como un trámite mecánico: cada acuerdo se prepara para que la decisión sea válida y difícil de discutir después, y cada obligación se cumple cuando toca, no corriendo cuando ya hay un problema encima. Esa es la diferencia entre que un papel exista y que te proteja.

Y hablas directamente con la abogada que lleva tu caso. No con un comercial, ni con un becario, ni con una centralita. Mercedes conoce tu empresa y se ocupa de que esté en orden de verdad, no solo de que los papeles estén firmados.

Sumamos cercanía real. Estamos en la Comunidad de Madrid (Pozuelo de Alarcón) y tratamos a diario con el Registro Mercantil de Madrid para depósito de cuentas, legalización de libros, inscripción de nombramientos y cambios de estatutos. Conocer cómo respira el registro de aquí y con qué tiempos se mueve ayuda a que tus trámites salgan a la primera y sin frenazos. Esta página es una pieza de nuestro trabajo de abogado mercantil en Madrid, donde acompañamos a las empresas en todo lo que viene después de constituirse.

Madrid · distrito financiero de la Castellana

Pon tu sociedad al día

No hace falta que arrastres la papelería societaria un año más. Cuéntanos cómo está tu sociedad ahora mismo y te diremos, sin paños calientes, qué hay que poner al día y cómo dejarla en orden para que no vuelva a darte sustos.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

Es todo el trabajo jurídico que mantiene tu sociedad en regla por dentro: convocar y celebrar la junta general ordinaria, aprobar y documentar los acuerdos, llevar y legalizar los libros societarios, formular y depositar las cuentas anuales en el Registro Mercantil de Madrid y gestionar el órgano de administración (nombramientos, ceses, reelecciones). También los cambios de domicilio, objeto o denominación. En resumen, todo lo que tu sociedad genera cada año aunque tú no lo veas.

Sí. Una vez la junta general aprueba las cuentas, la sociedad tiene que depositarlas en el Registro Mercantil dentro de los plazos legales. No es opcional. Y no hacerlo tiene una consecuencia concreta: el Registro Mercantil puede cerrar la hoja de la sociedad, lo que te impide inscribir después casi cualquier cosa (un nuevo administrador, un cambio de domicilio, una ampliación de capital). Por eso conviene llevar el depósito al día y no dejarlo correr.

Que el Registro Mercantil de Madrid cierra la hoja de tu sociedad. La empresa sigue existiendo y operando, pero el registro deja de inscribirte casi todo hasta que regularices. Eso puede frenarte justo cuando necesitas hacer un cambio importante o demostrar que tu sociedad está en regla. Además, descuidar las obligaciones de la sociedad puede acarrear consecuencias para el administrador. El candado se levanta depositando las cuentas pendientes, pero mientras tanto te bloquea.

Sí. El libro de actas y el libro registro de socios (o de acciones, en la sociedad anónima) son obligatorios para toda sociedad, con independencia de su tamaño. Hoy se legalizan de forma telemática en el Registro Mercantil. Tenerlos al día importa más de lo que parece: el día que entra un socio o hay un conflicto, el libro registro de socios es la prueba de quién es quién. Te ayudamos a llevarlos bien y a legalizarlos en plazo.

Que puede ser impugnable. Si la convocatoria, el orden del día o las mayorías no se respetan como toca, la decisión queda en el aire y se abre un conflicto que nadie quiere. Por eso preparamos la junta y el acuerdo con cuidado desde el principio: la forma de tomar las decisiones es justo lo que hace que aguanten después. Un acuerdo bien adoptado y bien documentado es difícil de discutir; uno hecho de cualquier manera, no.

Sí. La idea es justo esa: que no tengas que estar pendiente tú. Nos ocupamos del calendario societario de tu sociedad, te avisamos de cuándo toca cada cosa (la junta anual, el depósito de cuentas, la legalización de libros) y lo gestionamos. Y cuando surge algo puntual, un nombramiento, un cambio de domicilio, una operación de capital, lo articulamos como toca. Tú te dedicas a tu negocio y tu sociedad se mantiene en orden.

Mercedes · Batanero Abogados
La abogada

Mercedes Batanero, abogada mercantilista

Soy Mercedes Batanero y dirijo Batanero Abogados. Me dedico al Derecho Mercantil y acompaño a emprendedores, startups, PYMES y empresa familiar: no a grandes corporaciones, sino a quien está construyendo su proyecto y quiere tenerlo bien atado por dentro.

Conozco tu empresa y me ocupo de que esté en orden de verdad, no solo de que los papeles estén firmados. Hablas directamente con la abogada que lleva tu caso, no con un intermediario. No soy la abogada que te dice a todo que sí para facturar más, te diré justo lo que necesitas escuchar, aunque a veces incomode.

Mi forma de trabajar es sencilla: explicarte las cosas en cristiano, llevar tu sociedad al día antes de que un descuido se convierta en un problema y quitarte de encima la papelería societaria para que puedas dedicarte a lo tuyo. Despacho en Madrid (Pozuelo de Alarcón), tratando a diario con el Registro Mercantil de Madrid.

Colegiada ICAM 138229.

Mercedes BataneroDerecho mercantil · M&A · Societario

¿Ponemos tu sociedad al día?

Cuéntanos cómo está tu empresa ahora mismo. Le damos una vuelta juntos, te decimos qué hay que poner en orden y nos ocupamos de que tu sociedad esté en regla, sin que vuelva a ocuparte la cabeza.

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