Abogado de stock options y phantom shares en Madrid

Que tu mejor gente reme contigo durante años, sin regalar el control ni heredar un susto fiscal.

Tienes una persona clave. Esa que sostiene el producto, la que trae los clientes, la que si se va te deja un agujero. Y sabes que tarde o temprano te la van a intentar fichar. Quieres atarla al proyecto, que sienta que esto también es suyo, que gane si la empresa gana.

Stock options y phantom shares para retener talento

El problema es cómo hacerlo sin equivocarte. Porque prometido en una servilleta, "te doy un porcentaje", se convierte en un socio que no querías, en un reparto descuadrado o en una factura fiscal que aparece en el peor momento. Lo que en tu cabeza era un premio acaba siendo un conflicto.

Ayudamos a emprendedores, startups, PYMES y empresa familiar de Madrid a diseñar planes de incentivos que funcionan: stock options o phantom shares con condiciones claras, reflejados donde tienen que estar y con la parte fiscal sobre la mesa desde el principio. Para que incentives a tu equipo sin perder el control de tu empresa.

En Madrid el talento bueno se mueve, y mucho. Startups que crecen, rondas que se cierran, empresas que pagan por llevarse a la persona que tú formaste. Competir solo a base de salario, contra quien tiene más caja que tú, es una carrera que no siempre puedes ganar.

Por eso cada vez más fundadores hacen lo que hacen las grandes: dar a su gente clave una parte del futuro de la empresa. No para gastar más cada mes, sino para alinear. Cuando alguien siente que el valor que construye también es suyo, se queda, se implica y rema en la misma dirección que tú. Eso es un plan de incentivos bien hecho.

Pero "dar parte de la empresa" no es una sola cosa, y aquí es donde casi todo el mundo se lía. Hay dos caminos muy distintos, con consecuencias muy distintas, y elegir mal te puede salir caro. Una cosa es premiar a alguien como si fuera socio, y otra muy distinta convertirlo de verdad en socio, con voto, con acceso a las cuentas y con sitio en tu mesa. Esa diferencia es la primera decisión, y conviene tomarla con la cabeza, no con la emoción de un buen año.

Hablemos

Cuéntanos tu caso y lo vemos juntos

Stock options y phantom shares: en qué se diferencian

Esta es la decisión de fondo, y de ella depende todo lo demás. Vamos a verla en cristiano, sin tecnicismos.

Las stock options son un derecho a comprar participaciones de tu empresa en el futuro, a un precio fijado hoy (el precio de ejercicio) y solo si se cumplen ciertas condiciones de permanencia y desempeño. La persona no es socia ahora. Lo será el día que ejercite ese derecho, si llega a hacerlo. Es decir: estás abriendo la puerta a que, llegado el momento, entre de verdad en tu capital, con todo lo que eso implica.

Las phantom shares, o participaciones fantasma, son otra filosofía. La persona cobra una cantidad en metálico ligada al valor de la empresa, como si tuviera un porcentaje, pero sin recibir participaciones reales. Nunca llega a ser socia. No tiene voto, no entra en el capital, no aparece en tus juntas. Cobra como si fuera dueña de un trozo, pero el control sigue siendo entero tuyo.

La diferencia, en una frase: con stock options puedes acabar teniendo un socio nuevo; con phantom shares premias igual, pero el capital no se toca.

  • Qué recibe. Stock options: Derecho a comprar participaciones reales en el futuro Phantom shares: Una cantidad en metálico ligada al valor de la empresa
  • ¿Llega a ser socio?. Stock options: Sí, si ejercita la opción Phantom shares: No, nunca entra en el capital
  • ¿Tiene voto y entra en juntas?. Stock options: Sí, cuando es socio Phantom shares: No
  • Efecto sobre tu control. Stock options: Diluye el capital: tendrás un socio más Phantom shares: El control sigue intacto
  • Cuándo encaja mejor. Stock options: Quieres que esa persona llegue a ser socia y se quede a construir contigo Phantom shares: Quieres premiarla como si fuera socia sin abrir tu capital

¿Cuál te conviene? Depende de una pregunta muy concreta: ¿quieres que esa persona llegue a ser socia de tu empresa, o solo que cobre como si lo fuera? Si tu plan es construir un equipo de socios que crezca contigo, las stock options tienen sentido. Si lo que quieres es retener e incentivar sin dar entrada a nadie en el capital, las phantom shares suelen ser la respuesta. No hay una mejor que otra en abstracto; hay una mejor para tu caso.

Cómo trabajamos

Cómo trabajamos contigo

01

Llamada inicial (15 minutos)

Nos cuentas a quién quieres incentivar y con qué objetivo. Te decimos si encaja mejor stock options o phantom shares y por qué. Sin tecnicismos.

02

Diseño del plan

Definimos condiciones, vesting y permanencia, y lo reflejamos en los estatutos y en el pacto de socios para que el plan sea sólido.

03

Implantación y seguimiento

Dejamos el plan listo para firmar y te explicamos cómo gestionarlo y qué pasa en una salida o venta de la empresa.

Las claves

A fondo: vesting, estatutos, valoración y fiscalidad

Aquí está la clave de que un plan de incentivos funcione de verdad y no se te vuelva en contra. Se llama vesting, y es lo que separa un incentivo bien pensado de un regalo del que luego te arrepientes.

El vesting es el mecanismo por el que el incentivo se gana poco a poco, con el tiempo y el cumplimiento, no entero desde el primer día. La lógica es de sentido común: quieres premiar a quien se queda y construye contigo, no a quien cobra y se marcha a los seis meses. Sin vesting, le das a alguien una parte de tu empresa y, si se va al poco, se la lleva igual. Con vesting, esa parte se va consolidando a medida que la persona cumple su compromiso.

Lo habitual es acompañarlo de un cliff, que es un periodo inicial mínimo antes de que empiece a consolidarse nada. Si la persona se va antes de cumplir ese periodo, no se lleva absolutamente nada. Es la forma de protegerte de la incorporación que no cuaja: probáis, no funciona, y el plan no te deja ningún flujo abierto.

Estos son los puntos que un buen plan deja atados, y que una promesa de palabra nunca contempla:

  • El calendario de consolidación. En cuánto tiempo se gana el incentivo completo y en qué tramos se va consolidando. No es lo mismo repartirlo a lo largo de varios años que de golpe.
  • El cliff o periodo de espera inicial. Cuánto tiene que permanecer la persona antes de empezar a generar derecho a nada.
  • Qué pasa si la persona se va. Y aquí no todo el mundo se va igual. No es lo mismo quien cumple su ciclo, quien se marcha por su cuenta a mitad o quien se va directamente a la competencia. Cada supuesto puede tratarse distinto, y conviene dejarlo escrito antes, no discutirlo después.
  • El precio de ejercicio y sus condiciones. En las stock options, a qué precio y bajo qué condiciones se puede ejercitar la opción, para que no haya sorpresas el día que toque.

Un plan sin estas reglas no es un plan, es una expectativa. Y las expectativas, cuando hay valor de por medio, terminan en conflicto.

Un plan de incentivos no vive en el aire. Tiene que dejar huella donde la empresa guarda sus reglas, o no te protege. Esta es la parte que las soluciones "express" se saltan, y la que evita el disgusto años después.

Cuando hablamos de stock options, estás abriendo la puerta a que entren nuevos socios. Eso obliga a mirar tus estatutos y tu pacto de socios y comprobar que todo encaja: el régimen de transmisión de participaciones, cómo y cuándo se ejecuta la entrada del nuevo socio, qué derechos tendrá y cuáles no. Si tus estatutos restringen la entrada de socios (y la mayoría de las Sociedades Limitadas lo hacen por defecto, precisamente para controlar quién entra), el plan tiene que articularse de forma coherente con ellos. De lo contrario, llega el día de ejercitar la opción y te encuentras con un choque entre lo que prometiste y lo que tus propias reglas permiten.

Con las phantom shares no entra nadie en el capital, así que no tocas la estructura societaria. Pero sigue habiendo un contrato serio que redactar: el acuerdo que fija cómo se calcula esa retribución, sobre qué valor de la empresa, cuándo se cobra y qué pasa en cada escenario. Que no haya participaciones de por medio no significa que valga un apretón de manos.

En los dos casos, el pacto de socios es la pieza que ordena cómo convive el plan con los socios actuales: cómo afecta al reparto, qué se decide entre todos y qué puede decidir el fundador. Lo desarrollamos contigo según tu situación, porque cada empresa parte de un punto distinto. Tienes más detalle de esta pieza en nuestra página sobre pacto de socios.

Aquí aparece la pregunta incómoda que casi nadie hace a tiempo: ¿sobre qué valor se calcula todo esto? Porque un incentivo ligado al valor de la empresa solo tiene sentido si sabes cómo se mide ese valor. Y un derecho a comprar participaciones a un precio de ejercicio solo es justo si ese precio está bien fijado.

La valoración no es un detalle técnico que se deja para luego. Es el corazón del plan. En las stock options, define a qué precio podrá comprar la persona y, por tanto, cuánto gana realmente cuando ejercita. En las phantom shares, define cuánto cobra, porque su retribución es un porcentaje de ese valor. Si la forma de valorar no está clara y pactada de antemano, tienes el conflicto servido el día que toque poner una cifra encima de la mesa.

Y hay un momento donde todo esto se pone a prueba de verdad: la salida. La venta de la empresa, la entrada de un inversor que compra, el día en que el proyecto se materializa en dinero. Es justo el escenario que más ilusiona y el que peor se prepara. Un plan bien hecho contempla qué pasa con las stock options y las phantom shares cuando llega ese día:

  • Qué ocurre con las opciones que la persona aún no ha ejercitado.
  • Cómo participa esa persona en el valor que genera la venta.
  • En qué orden cobra cada uno y bajo qué condiciones.
  • Qué pasa con quien aún está consolidando su parte vía vesting cuando llega la operación.

Dejar la salida sin regular es como construir una casa sin pensar en la puerta. Todo va bien hasta que hay que salir, y entonces descubres que nadie pactó por dónde.

Este es el punto que más sustos da cuando se ignora, y donde más ayuda tener la parte fiscal sobre la mesa desde el principio. Porque un plan de incentivos mal planteado fiscalmente puede convertir un premio para tu empleado en un problema para los dos.

La idea de fondo es sencilla: tanto las stock options como las phantom shares tienen consecuencias fiscales, para la empresa y para la persona que recibe el incentivo. No es dinero que aparece libre de todo. Cómo y cuándo tributa depende de cómo se diseñe el plan, y por eso el diseño fiscal no se deja para el final: condiciona la estructura desde el primer momento.

La buena noticia, y especialmente relevante en el ecosistema de startups de Madrid, es que la Ley 28/2022, conocida como Ley de Startups, mejoró de forma notable el tratamiento fiscal de las stock options en las empresas consideradas emergentes. En términos generales, supuso una mayor exención para la entrega de participaciones a empleados y la posibilidad de diferir parte de la tributación a momentos posteriores, en lugar de tributar todo de golpe en el momento de la entrega. Es un avance pensado precisamente para que las startups puedan competir por el talento con planes de incentivos, sin que la factura fiscal lo haga inviable.

Ahora bien, conviene entenderlo con realismo: no es un cheque en blanco. El tratamiento favorable se aplica si la empresa cumple los requisitos para ser considerada emergente y si el plan está bien diseñado. Aquí no te vamos a soltar porcentajes de catálogo ni cifras que dependen de tu caso, porque cada empresa es distinta y la norma tiene su letra pequeña. Lo que hacemos es plantear el plan teniendo en cuenta la fiscalidad desde el diseño, para que aproveches lo que la ley te permite y no te lleves un disgusto por haber improvisado.

El despacho

Por qué una abogada mercantilista especializada en Madrid

Un plan de incentivos descargado de internet o copiado del de otra empresa es justo lo que no quieres. Porque vale lo que valen sus condiciones, y esas condiciones tienen que estar pensadas para tu empresa, tu equipo y lo que tú quieres conseguir.

En Batanero Abogados nos dedicamos solo a Derecho Mercantil y Derecho Societario. No somos un despacho que hace de todo un poco. Esa especialización es la que permite ver de antemano los problemas que un plan mal diseñado provoca años después: el socio que no querías, el reparto descuadrado, el susto fiscal, el conflicto en la venta. Los hemos visto, y por eso los prevemos.

Diseñamos el plan contigo de principio a fin: elegimos la vía (stock options o phantom shares) según lo que de verdad buscas, fijamos las condiciones (vesting, cliff, precio de ejercicio, qué pasa en una salida), lo reflejamos donde tiene que estar y ponemos la fiscalidad sobre la mesa. Y hablas directamente con la abogada que lleva tu caso, no con un comercial, ni con un becario, ni con una centralita.

Sumamos cercanía real. El despacho está en la Comunidad de Madrid (Pozuelo de Alarcón), en pleno ecosistema de startups y empresas que crecen, y conocemos de cerca cómo piensan los fundadores de aquí cuando quieren atar a su equipo sin perder el control. Esta página es una pieza de nuestro trabajo como abogado mercantil en Madrid, donde acompañamos a las empresas en todo lo demás.

Madrid · distrito financiero de la Castellana

Diseña tu plan de incentivos

Si quieres incentivar a tu gente clave y no sabes por dónde empezar, lo primero es que lo veamos juntos. Cuéntanos a quién quieres atar y qué buscas, y te diremos, sin paños calientes, qué vía te conviene y cómo dejarla bien diseñada desde el principio.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

Es la decisión de fondo. Con las stock options, la persona recibe un derecho a comprar participaciones reales de tu empresa en el futuro, a un precio fijado hoy y si cumple las condiciones: si ejercita ese derecho, pasa a ser socia de verdad, con voto y entrada en el capital. Con las phantom shares, cobra una cantidad en metálico ligada al valor de la empresa, como si tuviera un porcentaje, pero nunca llega a ser socia ni entra en el capital. En una frase: las stock options pueden darte un socio nuevo; las phantom shares premian igual sin tocar el control. Cuál te conviene depende de si quieres que esa persona llegue a ser socia o solo que cobre como si lo fuera.

No tiene por qué, si el plan está bien dimensionado y bien redactado. Las stock options sí abren la puerta a que la persona acabe entrando en tu capital, así que hay que diseñarlas con cuidado: tamaño del plan, condiciones de ejercicio y encaje con tus estatutos y tu pacto de socios. Si lo que quieres es incentivar sin dar entrada a nadie en el capital, las phantom shares te permiten premiar igual manteniendo el control intacto. Justo eso es lo que decidimos contigo según tu caso.

El vesting es el sistema por el que el incentivo se gana poco a poco, con el tiempo y el cumplimiento, no entero el primer día. Lo necesitas para no premiar a quien cobra y se va a los seis meses igual que a quien se queda años a construir contigo. Suele acompañarse de un cliff, un periodo inicial mínimo durante el cual, si la persona se marcha, no se lleva nada. Es lo que protege tu plan de la incorporación que no cuaja y de quien se va a la competencia.

Sí, para los dos, y dependen de cómo se diseñe el plan. No es dinero que aparece libre de todo: tanto las stock options como las phantom shares tributan, y el cómo y el cuándo cambian según la estructura. Por eso planteamos el plan teniendo en cuenta la fiscalidad desde el principio, no como un añadido al final. En el caso de las stock options, la Ley 28/2022 (Ley de Startups) mejoró el tratamiento fiscal para las empresas emergentes, con mayor exención y la posibilidad de diferir parte de la tributación, siempre que se cumplan los requisitos.

La Ley 28/2022, conocida como Ley de Startups, mejoró el tratamiento fiscal de las stock options en empresas consideradas emergentes. En términos generales, supuso una mayor exención en la entrega de participaciones a empleados y la posibilidad de diferir parte de la tributación a momentos posteriores, en lugar de tributar todo de golpe en el momento de la entrega. Es un avance pensado para que las startups puedan competir por el talento con planes de incentivos. Eso sí, se aplica si la empresa cumple los requisitos para ser emergente y si el plan está bien diseñado: conviene verlo caso por caso, sin dar nada por hecho.

Es justo el escenario que más conviene dejar previsto, y el que más se olvida. Un buen plan contempla qué ocurre en una salida o venta: qué pasa con las opciones que la persona aún no ha ejercitado, cómo participa en el valor que genera la operación, en qué orden cobra cada uno y qué sucede con la parte que todavía está consolidando vía vesting. Dejar la salida sin regular es la fuente de conflicto número uno cuando por fin llega el día bueno. Por eso lo atamos desde el diseño, no cuando el comprador ya está en la mesa.

Mercedes · Batanero Abogados
La abogada

Mercedes Batanero, abogada mercantilista

Soy Mercedes Batanero y dirijo Batanero Abogados. Me dedico al Derecho Mercantil y acompaño a emprendedores, startups, PYMES y empresa familiar: no a grandes corporaciones, sino a quien está construyendo su proyecto y quiere atar a su equipo sin perder el control de lo que ha levantado.

Con los planes de incentivos, lo primero que hago es preguntarte qué buscas de verdad: que esa persona llegue a ser socia o premiarla sin abrir tu capital. A partir de ahí diseño la vía que encaja, con sus condiciones bien atadas y la parte fiscal sobre la mesa. Hablas directamente con la abogada que lleva tu caso, no con un intermediario. No soy la abogada que te dice a todo que sí para facturar más, te diré justo lo que necesitas escuchar, aunque a veces incomode.

Mi forma de trabajar es sencilla: explicarte las cosas en cristiano, dejar el plan bien diseñado antes de prometer nada y pensar en lo que puede salir mal antes de que salga. Despacho en Madrid (Pozuelo de Alarcón), en pleno terreno de startups y empresas que crecen.

Colegiada ICAM 138229.

Mercedes BataneroDerecho mercantil · M&A · Societario

¿Diseñamos tu plan de incentivos?

Cuéntanos a quién quieres atar al proyecto y qué buscas. Le damos una vuelta juntos, te decimos si te conviene stock options o phantom shares y dejamos el plan bien diseñado, con sus condiciones y su fiscalidad, desde el principio.

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