El contrato que nadie lee es el que se aplica el día que algo sale mal.
Redacción, revisión y negociación de contratos entre empresas para pymes de Granada, del cinturón industrial de Albolote y Peligros a la capital.
Buena parte de lo que hace un abogado de Derecho Mercantil en Granada tiene que ver con contratos. No con grandes operaciones, sino con los acuerdos de cada día entre empresas: el taller que fabrica para una constructora, la distribuidora que sirve a una cadena, la empresa de instalaciones que trabaja para un promotor, la consultora que presta servicios a una tecnológica.
Muchos de esos acuerdos se cierran con un presupuesto aceptado por correo o con una llamada. Funciona mientras todo va bien. El problema llega cuando una entrega se retrasa, una pieza falla o un cliente deja de pagar, y cada parte descubre que recuerda la conversación de forma distinta. Nuestro trabajo consiste en que eso no dependa de la memoria.
El polígono de Juncaril, repartido entre Albolote y Peligros, es uno de los mayores parques empresariales de Andalucía. Se promovió a finales de los años sesenta y hoy reúne cientos de pymes de comercio y servicios: talleres, distribuidores de recambios y materiales, logística, fabricación auxiliar, instaladores. Alrededor, Atarfe, Maracena y el resto del área metropolitana completan un tejido de empresas medianas y pequeñas que se compran y se venden entre sí.
Ese tipo de empresa tiene unas necesidades contractuales muy concretas. Contratos de suministro con pedidos periódicos y cantidades que cambian. Compraventas de maquinaria o vehículos con pago aplazado. Servicios de mantenimiento o de transporte que se renuevan año tras año sin que nadie revise lo que se firmó. Y subcontratas en obra o instalación donde la responsabilidad se reparte entre varios.
Con estas empresas trabajamos en remoto. No tenemos oficina en Granada, y la mayor parte del trabajo de revisión se hace sobre el documento compartido y en una videollamada.
Cada uno tiene sus puntos críticos.
Cantidades, plazos de entrega, revisión de condiciones a lo largo del contrato y qué ocurre si el proveedor no puede servir.
Qué se entrega exactamente, cómo se mide si está bien hecho y cuándo se puede dar por terminado.
Reserva de dominio, vencimientos y consecuencias del impago antes de entregar la máquina o el vehículo.
Certificaciones, retenciones, plazos de garantía y responsabilidad frente a subcontratistas.
Antes de compartir información técnica o comercial. Más en acuerdos de confidencialidad en Granada.
Cuando otro vende por ti. Lo tratamos en distribución y agencia en Granada.
Muchas pymes firman cada semana condiciones generales que no han redactado: las del proveedor de materiales, las del transportista, las de la plataforma de software. La Ley de Condiciones Generales de la Contratación se aplica también entre empresas, y exige que esas cláusulas se hayan podido conocer al contratar y sean legibles y comprensibles. Pero el control de abusividad que protege a los consumidores no te protege a ti del mismo modo. Lo que firmas como empresa, en principio, te vincula.
Por eso merece la pena leer lo que se acepta con un clic o con una firma en el albarán. Las cláusulas que más daño hacen son siempre las mismas: limitaciones de responsabilidad que dejan sin cobertura los daños más probables, renovaciones automáticas con plazos de preaviso muy largos, penalizaciones solo en una dirección y sumisión a tribunales de otra ciudad.
También ocurre lo contrario. Si eres tú quien vende, unas condiciones generales propias, bien redactadas y aceptadas por tus clientes, son la herramienta más barata para ordenar cientos de operaciones pequeñas sin negociar cada una.
Una revisión útil no consiste en devolver el documento lleno de cambios. Consiste en decirte qué riesgos asumes, cuáles son razonables en tu sector y cuáles conviene negociar. Nos fijamos sobre todo en esto:
Con esa lista delante, tú decides qué peleas y qué aceptas. A veces la conclusión es que el contrato está bien y basta con firmarlo. Te lo diremos también.
Es una operación habitual entre empresas del área metropolitana: un fabricante o un distribuidor entrega maquinaria, una carretilla o un vehículo industrial y cobra en cuotas. Si el comprador deja de pagar a mitad, lo que importa es si puedes recuperar el bien o si tienes que ponerte a la cola con el resto de acreedores.
La herramienta es la reserva de dominio: el vendedor sigue siendo propietario hasta el último pago. Entre las partes vale con pactarla por escrito. Para que sea eficaz frente a terceros, por ejemplo frente a un banco o a otro acreedor que embarga, en las ventas a plazos de bienes identificables se inscribe en el Registro de Bienes Muebles, que en Granada comparte sede con el Registro Mercantil en la calle Arandas.
Lo revisamos junto con el resto del contrato: el calendario de pagos, qué impago permite resolver y cómo se recupera el bien sin perder meses.
Nos cuentas la operación, con quién la haces y qué te preocupa. Si ya hay un texto, nos lo envías.
Te devolvemos el contrato con cambios y una nota breve que explica cada uno.
Si hace falta, hablamos con la otra parte o su abogado hasta cerrar un texto que puedas firmar tranquilo.
Sí, si refleja lo esencial de la operación y la otra parte lo acepta. El problema es que suele dejar fuera casi todo lo que importa cuando hay un conflicto: plazos, responsabilidad, garantías, qué pasa si se cancela.
La gestoría se ocupa de la contabilidad y los trámites. Nosotros miramos qué obligaciones asumes, qué riesgos corres y cómo te defiendes si algo sale mal. Lo normal es trabajar coordinados.
Casi siempre algo se puede. No todo, pero sí los puntos que más te afectan, como la limitación de responsabilidad o el plazo de pago. Te ayudamos a elegir dónde insistir.
Normalmente sí, si avisas con el plazo que fija el propio contrato antes de la renovación. Ese plazo es el que más se olvida. Si se te ha pasado, revisamos si hay otra causa de salida o si conviene negociar una terminación pactada.
Se aplican las reglas generales, que normalmente llevan al domicilio del demandado. Si tu cliente está en otra provincia, eso significa litigar allí, y por eso conviene pactarlo.

Redacto y reviso contratos mercantiles para pymes y empresas familiares de muchas provincias, también de Granada, siempre en remoto y con trato directo. Si buscas el enfoque general, lo tienes en contratos mercantiles y en la página de abogado mercantil en Granada.
Prefiero un contrato corto que se entiende a uno largo que nadie lee.
Colegiada ICAM 138229.
Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia en nuestro sitio. Al continuar navegando, aceptas el uso de cookies.
Manage your cookie preferences below:
Essential cookies enable basic functions and are necessary for the proper function of the website.
You can find more information in our Política de cookies and .
¿Necesita asesoramiento en derecho mercantil? Pulse abajo para escribirnos por WhatsApp.