En Almería la cosecha se vende cada semana. Los contratos que la sostienen deberían aguantar más de una campaña.
Contratos, sociedades y cobros para comercializadoras hortofrutícolas, empresas auxiliares de la agricultura intensiva y talleres de piedra natural de Almería.
Según la cartografía de la Junta de Andalucía, Almería concentra cerca de nueve de cada diez hectáreas de invernadero de Andalucía oriental, con más de 32.800 hectáreas ya en 2021. Del Poniente al Campo de Níjar, esa superficie sostiene una cadena empresarial enorme: semilleros, fabricantes de plástico y estructuras, empresas de riego, laboratorios, almacenes de manipulado, transportistas y comercializadoras que venden a toda Europa.
Cada eslabón firma contratos, y muchos se firman deprisa porque la campaña no espera. Somos un despacho de Derecho Mercantil con sede en Madrid y trabajamos con empresas almerienses en remoto, con desplazamiento cuando una reunión lo justifica.
Las necesidades cambian según el lugar que ocupes entre el invernadero y el lineal del supermercado.
Acuerdos con cadenas de distribución europeas, reglas sobre calidad y rechazo de partidas, y contratos con los agricultores que las abastecen.
Suministro de plástico, semillas, sustratos o sistemas de riego que se cobra a final de campaña, que es donde nacen buena parte de los impagos.
Agricultores que pasan de persona física a sociedad y hermanos que comparten fincas sin saber cómo repartir la gestión.
Servicios para almacenes y comercializadoras, responsabilidad por mercancía perecedera y plazos de pago.
Almería mantiene un sistema de venta en origen que apenas existe en otras zonas. En la alhóndiga el agricultor lleva su género y se adjudica en subasta a la baja, el mismo día. En la cooperativa lo entrega como socio y cobra según lo que la cooperativa liquide. Y con una comercializadora privada pacta una compraventa con sus propias condiciones.
Para el Derecho son cosas distintas. La Ley 12/2013, de la cadena alimentaria, exige que los contratos de compraventa de alimentos se firmen por escrito antes de la entrega, con un contenido mínimo: cómo se calcula lo que se paga, en qué plazo, qué duración tiene la relación y cómo se resuelve. Las entregas del socio a su cooperativa quedan fuera de esa obligación cuando los estatutos le obligan a entregar. Un agricultor que vende a la vez a su cooperativa y a una comercializadora tiene reglas diferentes en cada canal, y una comercializadora tiene que tener al día el contrato con cada proveedor.
Cuando el problema es un cobro, el canal también pesa. Una alhóndiga liquida rápido, pero un proveedor de la industria auxiliar que cobra al cierre de campaña depende de que el agricultor haya vendido bien. Documentar cada pedido es lo que después permite reclamar por la vía más corta.
La otra Almería industrial está en el valle del Almanzora. Macael reúne casi la mitad de las empresas de piedra natural de Andalucía, y la Comarca del Mármol agrupa catorce municipios, entre ellos Olula del Río y Fines, que viven de extraer, elaborar y exportar mármol. Muchas de esas empresas son familiares y van por la segunda o tercera generación.
Sus asuntos mercantiles tienen un perfil claro: suministros para obras grandes con penalizaciones por retraso, ventas a importadores extranjeros con cobro aplazado, acuerdos con agentes comerciales en otros países y, dentro de casa, el relevo entre hermanos y primos que no siempre ven el negocio igual.
Sí. El Registro Mercantil es el mismo para toda la provincia y trabajamos igual en remoto con cualquier municipio. Cambian el producto y el cliente, no la forma de trabajar.
Puede serlo, y sirve como prueba. Pero no suele decir cuándo se paga, qué pasa si el material falla ni quién responde de una cosecha perdida. Un contrato marco breve para toda la campaña resuelve casi todo.
Revisar qué dice el contrato sobre especificaciones, plazos para reclamar y quién comprueba la mercancía. Si no hay contrato escrito, defender tu postura se complica, y es una razón más para firmarlo antes de la próxima campaña.
Las sociedades almerienses se inscriben en el Registro Mercantil de Almería, en la calle Padre Luque, 26. Es donde comprobamos, antes de que firmes con un comprador nuevo, si la empresa existe tal como dice, quién la administra y si presenta sus cuentas.
Los conflictos societarios de toda la provincia los resuelve la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Almería, en la Carretera de Ronda, 120, que funciona con dos plazas. Una impugnación de acuerdos o una acción de responsabilidad contra un administrador acaba allí; la factura impagada entre empresas, normalmente, en la jurisdicción civil.

Me dedico al Derecho Mercantil de pymes, empresa familiar y startups desde Madrid. Con empresas de Almería trabajo a distancia y viajo cuando hace falta sentarse a la mesa.
Un contrato de campaña tiene que poder leerse en diez minutos y aguantar toda la temporada.
Colegiada ICAM 138229.
Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia en nuestro sitio. Al continuar navegando, aceptas el uso de cookies.
Manage your cookie preferences below:
Essential cookies enable basic functions and are necessary for the proper function of the website.
You can find more information in our Política de cookies and .
¿Necesita asesoramiento en derecho mercantil? Pulse abajo para escribirnos por WhatsApp.