Abogado de acuerdo de confidencialidad (NDA) en Zaragoza

Una fórmula, un plano o una lista de clientes solo se enseñan una vez. Después ya no son solo tuyos.

Acuerdos de confidencialidad a medida para empresas zaragozanas que colaboran con la universidad, negocian con un comprador o abren su información a un futuro socio.

Lo que enseñas antes de firmar ya no vuelve al cajón

Casi todas las conversaciones importantes de una empresa empiezan enseñando algo. Al grupo de investigación con el que quieres mejorar un proceso le explicas cómo fabricas. Al posible comprador de la sociedad le abres las cuentas, los márgenes por cliente y los contratos. Al distribuidor que va a llevar tu producto a Francia le pasas las condiciones que das a cada cliente. Y al ingeniero que va a entrar como socio le cuentas en qué estás trabajando antes de que haya firmado nada.

En ese momento la información deja de estar solo en tu empresa. Si la operación sale bien, no pasa nada. Si sale mal, la otra parte se queda con lo que ha visto, y lo único que separa un uso legítimo de un aprovechamiento indebido es lo que hayáis dejado firmado antes. Para eso sirve un acuerdo de confidencialidad, que en el mundo de la empresa casi todo el mundo llama NDA, por sus siglas en inglés.

Trabajamos solo en Derecho Mercantil desde Madrid y con empresas de Zaragoza lo hacemos en remoto. Un NDA bien planteado se negocia en pocos días por correo y videollamada, y no exige que nadie se desplace.

Qué protege la ley por sí sola y qué necesita contrato

Mucha gente cree que sin un papel firmado no tiene ninguna protección, y no es exacto. La Ley 1/2019 de Secretos Empresariales protege cualquier información o conocimiento de la empresa, sea técnico, comercial, organizativo o financiero, siempre que cumpla tres condiciones a la vez: que no sea conocida ni fácil de obtener en tu sector, que tenga valor precisamente por ser secreta y que hayas tomado medidas razonables para mantenerla en secreto.

Esa tercera condición es la que suele fallar. Si un día tienes que defender ante un juez que tus recetas, tu forma de calibrar una máquina o tu cartera de clientes eran secretas, te van a preguntar qué hiciste para protegerlas. Un acuerdo de confidencialidad firmado antes de enseñarlas es una de las pruebas más claras de que te lo tomaste en serio.

Además, la misma ley considera ilícito usar o revelar un secreto empresarial cuando quien lo hace incumple un acuerdo de confidencialidad. Es decir, el NDA no solo demuestra que protegías la información. También convierte en ilícito, de forma directa, el uso que la otra parte haga fuera de lo pactado, y te da un contrato del que reclamar si eso ocurre.

Momentos clave

Seis situaciones en las que conviene firmar antes de hablar

Son las que más vemos en empresas aragonesas. En todas se comparte información que, una vez fuera, no se puede recuperar.

Colaborar con un grupo de investigación

Antes de la primera reunión técnica con la universidad o con un centro tecnológico, para que lo que cuentas sobre tu proceso no quede fuera de control.

Vender la empresa o parte de ella

El comprador va a ver contratos, márgenes y deudas. Si la operación se cae, conviene que no pueda usar nada de eso para competir contigo.

Buscar un socio o un inversor

Para enseñar el plan de negocio y la tecnología sin regalar la idea a quien finalmente decide no entrar.

Encargar fabricación o desarrollo a terceros

Un taller que te mecaniza piezas o una empresa de software que te programa una herramienta trabajan con tus planos y tus datos.

Negociar con un distribuidor

Va a conocer tus condiciones comerciales y tu lista de clientes antes de que haya un contrato de distribución firmado.

Preparar una oferta conjunta

Cuando dos empresas se unen para presentarse a un proyecto grande, cada una abre a la otra sus costes y su forma de trabajar.

Si vas a sentarte con la universidad o con un centro tecnológico

Zaragoza tiene una ventaja que muchas empresas aprovechan: el conocimiento está cerca. La Universidad de Zaragoza canaliza su colaboración con empresas a través de su OTRI, que gestiona los contratos que permite el artículo 60 de la Ley Orgánica del Sistema Universitario y publica modelos propios de contrato de I+D, de asesoría y de prestación de servicios. Y el Instituto Tecnológico de Aragón, ITAINNOVA, organismo público del Gobierno de Aragón, tiene su sede en el Campus Río Ebro y trabaja cada año con cientos de empresas.

Esos contratos regulan bien el proyecto una vez acordado. El problema es lo que pasa antes. En las primeras reuniones exploratorias la empresa explica su problema técnico, enseña datos de producción y, a veces, deja muestras, y todavía no hay nada firmado. Ahí es donde un NDA tiene más sentido.

Hay un punto que en estas colaboraciones conviene negociar con cuidado, y es la publicación. Un investigador vive de publicar, y es legítimo. Lo razonable es pactar un plazo para que la empresa revise el texto antes de que salga y pueda pedir que se retiren los datos que la identifican o que tienen valor competitivo. Si eso no se deja escrito al principio, luego es muy difícil de pedir.

Cuando la colaboración avanza hacia un contrato completo, revisamos también ese contrato desde tu lado: quién es titular de los resultados, quién puede explotarlos y en qué condiciones. Esa parte tiene mucha más miga que el NDA y conviene no firmarla con prisas.

Cómo trabajamos

De la llamada al NDA firmado

01

Qué vas a enseñar y a quién

Nos cuentas la operación y qué información está en juego. No es lo mismo un listado de clientes que una fórmula o un código fuente.

02

Un texto proporcionado

Redactamos un acuerdo unilateral o recíproco según quién comparta información, o revisamos el que te ha enviado la otra parte.

03

Negociación y firma

Defendemos los cambios con la otra parte si hace falta. La firma puede ser electrónica y no requiere notario.

Contenido

Lo que tiene que decir un NDA para que sirva de algo

Un acuerdo de una página descargado de internet suele fallar justo en los puntos que luego se discuten.

Qué es confidencial

Una definición concreta, que incluya lo que se cuenta de palabra y lo que se ve en una visita a tus instalaciones, no solo lo que se envía marcado como confidencial.

Qué queda fuera

Lo que ya era público, lo que la otra parte ya conocía o lo que desarrolla por su cuenta. Excluirlo bien evita discusiones absurdas después.

Para qué se puede usar

Solo para valorar la operación o ejecutar el proyecto, nunca para otros fines, y quién dentro de la otra empresa puede acceder.

Cuánto dura

La obligación debe sobrevivir al fin de las conversaciones. Para secretos técnicos suele tener sentido un plazo largo o indefinido.

Devolución y borrado

Qué pasa con los documentos, copias y muestras cuando la operación termina o se cae.

Cláusula penal y tribunales

Una cantidad pactada por incumplimiento, que evita tener que probar el daño exacto, y qué ley y qué tribunales resuelven si hay conflicto.

Antes de la reunión

¿Vas a enseñar algo valioso la semana que viene? Firmemos antes

Si la otra parte rompe el acuerdo

Cuando alguien utiliza o difunde lo que le contaste, la Ley de Secretos Empresariales permite pedir al juez que declare la violación, que ordene cesar en el uso, que retire del mercado los productos fabricados con tu información y que indemnice los daños. También se pueden pedir medidas cautelares para frenar el uso mientras dura el pleito, algo esencial cuando cada semana que pasa el daño crece.

Los plazos importan. Las acciones de defensa de secretos empresariales prescriben a los tres años desde que sabes quién realizó la violación. Y si el incumplimiento viene acompañado de otras conductas, como captar a tus clientes con lo que aprendió o imitar tu producto, puede haber además un caso de competencia desleal, que explicamos en competencia desleal en Zaragoza.

Un buen NDA facilita mucho todo esto. Con una cláusula penal clara, la discusión ya no gira sobre cuánto daño hubo, sino sobre si hubo incumplimiento. Y con una definición precisa de la información protegida, la otra parte no puede alegar que lo que usó era de dominio público.

El NDA dentro de una operación más grande

Muchas veces el acuerdo de confidencialidad es solo la primera pieza. Si lo firmas porque alguien quiere comprar tu empresa, la siguiente será la revisión de documentación y el contrato de compraventa, que tratamos en fusiones y adquisiciones en Zaragoza. Si es porque va a entrar un socio nuevo, conviene ordenar después la relación con un pacto de socios. Y si lo firmas con un distribuidor, el contrato de fondo lo explicamos en contratos de distribución y agencia.

Para la visión general de este tipo de acuerdos, sin referencia a una ciudad concreta, tienes la página de acuerdo de confidencialidad.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales sobre confidencialidad

No. Es un contrato privado y vale firmado a mano o con firma electrónica. Lo importante es poder demostrar quién lo firmó y cuándo, antes de compartir la información.

Depende de quién comparta información. Si solo la enseñas tú, basta un acuerdo unilateral. Si las dos partes se van a abrir, como en una oferta conjunta o una colaboración técnica, lo lógico es uno recíproco que proteja a ambas por igual.

Léelo antes. Los modelos de la otra parte suelen proteger muy bien lo que ella enseña y bastante peor lo que enseñas tú, o fijan los tribunales de su ciudad. Lo revisamos y proponemos cambios razonables.

Sirve para lo que compartas a partir de la firma y puede reconocer expresamente lo ya entregado, si la otra parte lo acepta. Lo que no puede es borrar lo que ya ha visto. Por eso conviene firmarlo antes de la primera reunión.

Puedes proteger la información concreta que compartes sobre ella, como datos, planes o desarrollos. Una idea genérica, que cualquiera del sector podría tener, es difícil de proteger con ningún contrato.

Mercedes · Batanero Abogados
La abogada

Mercedes Batanero, abogada mercantilista

Me dedico en exclusiva al Derecho Mercantil y trabajo con pymes, empresas familiares y proyectos tecnológicos de toda España. Con empresas de Zaragoza lo hago en remoto y viajo cuando una reunión lo pide.

Prefiero un NDA de dos páginas que se entienda a uno de veinte que nadie lee, siempre que recoja lo que en tu caso importa.

Colegiada ICAM 138229.

Mercedes BataneroDerecho mercantil · M&A · Societario
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