Nadie relee los estatutos hasta el día en que hacen falta. Ese día ya no se pueden cambiar.
Revisión, modificación y redacción de estatutos para sociedades limitadas y anónimas de Zaragoza, con la inscripción en el Registro Mercantil incluida.
La mayoría de las sociedades de Zaragoza que revisamos tienen estatutos firmados el día de la constitución y no tocados desde entonces. Muchos son el modelo que facilitó la notaría o la gestoría, con un objeto social que ya no describe lo que hace la empresa, un sistema de convocatoria pensado para otra época y ninguna regla sobre cómo se valora la parte del socio que se va.
Mientras los socios están de acuerdo, nadie lo nota. El problema aparece cuando hay que convocar una junta tensa, cuando un socio quiere vender a un tercero o cuando alguien se separa y nadie sabe cuánto valen sus participaciones. Entonces se aplica lo que digan los estatutos y, si no dicen nada, lo que diga la Ley de Sociedades de Capital, que casi nunca es lo que los socios habrían elegido.
Si estás creando la sociedad ahora, esto encaja con lo que explicamos en constitución de sociedades en Zaragoza. Si ya existe, lo que toca es revisarlos.
Empezamos por una cláusula que parece de trámite y que da muchos disgustos. Si tu sociedad no tiene una página web corporativa inscrita y los estatutos no prevén otra forma, la ley obliga a convocar la junta con un anuncio en el BORME y en uno de los diarios de mayor circulación de la provincia del domicilio. En una sociedad de Zaragoza con tres socios que se ven a diario, eso supone publicar un anuncio en la prensa provincial para reunirse en la oficina de al lado.
La ley permite sustituirlo por una comunicación individual y escrita que asegure que cada socio recibe la convocatoria, como un burofax o un correo con acuse de recibo. Es más barato, más rápido y más difícil de impugnar si está bien previsto. Lo que no conviene es hacerlo así sin que lo digan los estatutos, porque un socio enfadado puede alegar que la junta se convocó mal.
No hace falta reescribirlo todo. Normalmente basta con ajustar unas pocas reglas que son las que deciden los conflictos.
Que recoja la actividad real de la empresa. Un objeto desfasado obliga a modificar estatutos justo cuando se quiere cerrar una operación.
Desde 2021 los estatutos pueden permitir juntas sin asistencia física. Hay que incluirlo expresamente y aprobarlo con dos tercios del capital presente o representado.
Por defecto la venta a cónyuge, ascendientes, descendientes y otros socios es libre. Si queréis filtrar quién entra, hay que decirlo.
En la limitada los estatutos pueden apartarse de la regla de un voto por participación, por ejemplo para dar más peso al socio que gestiona.
Prever varios modos de organizar la administración permite que la junta cambie de uno a otro sin modificar estatutos.
Es la pregunta que más pleitos genera y la que menos estatutos responden. La ley da respuestas distintas según el caso. Si un socio vende a un tercero y la sociedad presenta a otro adquirente, este paga lo mismo que ofrecía el comprador. Si la transmisión no es una venta, como una donación, y no hay acuerdo, el valor lo fija un experto independiente designado por los administradores. Cuando el socio se separa o es excluido, el experto lo designa el registrador mercantil del domicilio social, que para una sociedad zaragozana es el Registro Mercantil de Zaragoza, y tiene dos meses para emitir su informe.
Ese sistema funciona, pero añade tiempo, incertidumbre y el coste de un experto. Los estatutos pueden fijar de antemano un método de valoración, siempre que respete el valor razonable. Pactar el criterio cuando nadie sabe todavía quién será el que se vaya es mucho más fácil que discutirlo después. Si además tenéis un pacto de socios, revisamos que ambos documentos digan lo mismo.
Redactamos el texto íntegro de la modificación. La convocatoria debe expresar qué se cambia y el derecho de cada socio a examinar ese texto.
En la limitada, la modificación necesita más de la mitad de los votos del capital. Algunas cláusulas exigen mayorías más altas o el consentimiento de todos.
Se eleva a público ante notario y se presenta al Registro Mercantil de Zaragoza. Si el registrador pone algún defecto, lo subsanamos.
No hay un plazo fijo. Conviene hacerlo cuando entra o sale un socio, cuando cambia la actividad, antes de una ampliación de capital y, en general, si llevan más de diez años sin tocarse.
Con la mayoría legal o estatutaria, sí en la mayor parte de los casos. Pero hay cambios que exigen tu consentimiento, como imponerte nuevas obligaciones personales, y otros que te dan derecho a separarte de la sociedad.
No. Los estatutos valen frente a todos y se inscriben. El pacto obliga solo a quienes lo firman y puede regular cosas que los estatutos no admiten. Lo ideal es que se complementen.
La escritura se firma en una notaría de Zaragoza o donde os venga mejor. Todo el trabajo previo, incluida la junta si es telemática, se hace a distancia.

Llevo solo Derecho Mercantil y reviso estatutos de pymes y empresas familiares de toda España. Con sociedades zaragozanas trabajo en remoto y viajo cuando conviene estar en la junta o en la firma.
Cuando leo unos estatutos me imagino la peor junta posible de esa sociedad y compruebo si el texto la resuelve.
Colegiada ICAM 138229.
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